¿Andas de farra, jangueo? ¿Otro viernes social? Sean todos bienvenidos a mis calles, a mi Placita del Mercado; no faltarán alternativas para el desquite y el goce multitudinario. Nombra tu deseo y te aseguro una ilusión satisfactoria. Anda y pruébame; hace siglos que me doy a los excesos sin chistar. Cinco colinas, cinco caderas tengo para tu frenesí. Aprovecha y disfrútame, mi hospitalidad conoce pocos límites. Pero vete, eso sí, antes de que salga el sol. A no ser que quieras ver mis vagabundos, mi lepra arquitectónica. Compartir conmigo la resaca cotidiana.

LA RESACA