El culto a Manglaria o Nuestra Señora de los Mangles ha sido relegado al olvido. Esta patrona de los cangrejos, de raíces salinas y aéreas, fue cientos de veces desacralizada debido a la especulación latifundista y la expansión inmoderada del ombligo santurcino. Ay de la erosión, de los pelícanos desahuciados, se lamentan unos, mientras otros celebran la vista al mar. Ella ni se pica ni se rasca; sabe que tarde o temprano recobrará sus dominios. Como también es patrona de los mosquitos, a veces nos regala un brote de dengue o chicunguña. Uno —dicen— de sus tantos portentos.

    MANGLARIA